domingo, 8 de septiembre de 2013

Dunash ha-Leví ben Labrat

Dunash ha-Leví ben Labrat, fue un poeta, gramático y rabino judeo-andalusí.

Se cree que nació en Fez, Marruecos, en el año 920. Desempeñó el cargo de secretario de Hasdai ibn Shaprut, médico y alto dignatario en la corte Omeya de Abderramán III.

Fue el primer poeta judío que realizó composiciones dedicadas al vino y al amor siguiendo la métrica y el gusto árabe. También en la poesía religiosa tradicional introdujo cambios. Como consecuencia de esto fue duramente acusado por la ortodoxia de la época de corromper la lengua hebrea, especialmente en relación a los piyyutim, género poético litúrgico.  

Pero es precisamente a partir de estas innovaciones cuando surge la poesía hispano-hebrea tal y como la conocemos hoy en día ya que, al salir de los círculos de la estricta ortodoxia, y al utilizar los modos de la sofisticada cultura omeya imperante, alcanza un mayor refinamiento y difusión.

Finalmente, sus cantos obtuvieron tanto reconocimiento fuera de Al-Andalus que fueron introducidos y fijados en la liturgia judía, como ocurre con los piyyutim D'ror Yikra y Dvai Hasair.

Como gramático, es reconocido sobre todo por Tesubot ("Respuestas"), libro que dedicó a su protector Ibn Saprut y en el que se enfrenta a las tesis dominantes representadas por Menahem ben Saruq, especialmente por resaltar las similitudes entre las lenguas hebrea y árabe. De estas disputas salió como claro vencedor, ya que sustituyó a su antagonista en el cargo de secretario del poderoso mecenas Ibn Saphrut.

Aquí os dejo uno de poemas:
Él dijo “no duermas” 

Él dijo “no duermas. 
Bebe vino viejo 
con mirra y lilas, hena y áloes
 en un vergel de granadas, palmas y vinos
 llenos de plantas placenteras y tamarindos, 
con el murmullo de los manantiales 
y el canto de los laúdes 
al son de los cantantes, flautas y liras. 
Allí dónde cada árbol es alto, las ramas
 están llenas de frutas, 
y los pájaros voladores de cada rey
 cantan entre las hojas. 
Las palomas gimen melodiosamente 
y replican arrullando como lengüetas. 
Beberemos entre camas de flores cercadas por lilas
 aportando penas al vuelo de canciones y alabanzas. 
Comeremos dulces y beberemos con el cuenco repleto. 
Actuaremos como gigantes y beberemos 
de las copas enormes. 
Por las mañanas, yo me levantaré para matar toros 
sanos y elegidos, becerros y carneros. 
Nos ungiremos con aceite fragante e incienso 
de aloe ardiente. 
Antes que el día de la muerte caiga sobre nosotros, cubrámonos! 
Yo le reproché: ¡Silencio, silencio! Eso ¿Cómo te atreves? 
¿Cuándo la Casa Santa, el escabel de Dios, 
para Incircuncisos? 
Atontadamente tú has hablado, pereza tú has elegido. 
Tonterías has pronunciado, como burlas y engaños. 
Tú has abandonado el estudio de la Torah del Dios Supremo. 
Y tú te has regocijado con los chacales que corren
 salvajes en Zion. 
¿Cómo podríamos beber vino y cómo 
alzar nuestros ojos 
cuando nosotros somos nada, 
detestables y odiados?



Y una versión del D'ror Yikra, interpretado por Ha' parvarim:







No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada